domingo, 8 de mayo de 2011

Fallo a favor de la familia de una perra atropellada en Claromecó.

Un matrimonio tresarroyense deberá ser indemnizado por el automovilista que atropelló y mató a su perra en la playa de Claromecó.

Julio Barcelona, el damnificado, se mostró conforme con el fallo pero advirtió que "la Municipalidad también tenía responsabilidad, por no controlar estos vehículos".

El día 20 de enero de 2007 Dora Stavrianeas y Julio Lorenzo Barcelona descansaban en una playa cercana al paraje denominado El Caracolero junto a su pequeña perra bretona de dos años de edad llamada Alma.

En la ocasión el animal, que jugaba persiguiendo gaviotas en el lugar, fue embestido por un automotor tipo estanciera comandado por el señor Federico Goicolea, muriendo a causa de las lesiones sufridas.

La pareja propietaria del can, patrocinada por los abogados Guillermo Torremare y Karina Chimenti, demandó al conductor del vehículo que transitaba por la playa acusándolo de tener una conducta desaprensiva e imprudente y reclamando la indemnización del daño afectivo que la muerte del animal de compañía les ocasionó.

El conductor se defendió diciendo que la responsabilidad del siniestro era de los dueños de la perra por no mantenerla atada.

El doctor Iber Piovani, juez en lo civil y comercial local, consideró culpable al conductor del automotor por no haber tomado las debidas precauciones en el manejo del vehículo poniendo en riesgo la seguridad de las personas y las cosas, al tiempo que rechazó su defensa diciendo que resulta natural que en ese lugar una perra pueda deambular libremente.


Mandó a indemnizar el daño moral padecido por los reclamantes con la suma de Pesos dieciocho mil ($ 18.000.-). Un fuerte llamado de atención para tantos automovilistas que circulan por las playas como si fueran sus únicos habitantes.

Fuente: Mar Chiquita Online

8 comentarios:

linux1 dijo...

un delirio, hay una reglamentación que prohíbe andar con los perros sueltos, por el bien de los mismos y de los demás.. este lugar es playa abierta, los vehículos circulan a altas velocidades.. yo si fuera con mi perro no lo tendría suelto cuando no lo estoy vigilando..

Anónimo dijo...

Por favor !! Linux lo q es un delirio es andar con el auto a alta velocidad!!NO tendrian e entrar vehiculos en la playa!!

Arwen dijo...

Linux1, suponete que sea el hijo de alguien el atropellado (porque a un hijo no lo podés tener con correa), y el señor que anda en auto por la playa (cosa que está prohibida) lo atropella y lo mata, ahí qué dirías? Es la típica discusión de considerar "cosas" a los perros y a todos los animales. Basta de esa asociación absurda. Vida es vida, y el fallo me pareció perfecto. Es hora de que se empiece a jerarquizar la vida de TODOS los seres vivos.

Anónimo dijo...

sugiero, Linux, que le pida sa tu familia que te ate una cadena al cuello porque realmente sos un peligro para la sociedad.

Viflor dijo...

Un horror, nadie puede justificar que se ingrese a una playa pública con vehiculos a alta velocidad. Parece que algunas personas olvidan cual es el bien supremo a custodiar: la vida en cualquiera de sus manifestaciones.

Naty dijo...

Por qué la gente siempre arregla todo con plata?, un viaje a europa les va a ayudar a olvidarse de la perra?, si quieren que pague que vaya preso cómo cuando se pisa a un ser humano. Me molesta la gente que quiere sacar plata de cualquier situación.

Familia Barcelona dijo...

Hola LINUX1,somos los propietarios de Almita,la perrita atropellada en la playa,y te decimos que el Juez dictamino que en ese espacio nuestra mascota podia deambular libremente.Un abrazo de la Familia Barcelona.

Familia Barcelona dijo...

Naty:Nosotros no fuimos a un juicio por resarcimiento economico,sino para que haya una pena o un castigo para quien o quienes pasan por la vida llevandose VIDAS,y lo hicimos por Almita,por los niños,por las personas,en fin para todos y que no vuelva a suceder.
Sabiamos que era una locura emprender este Juicio,todos se burlaron de nosotros,asi que nunca pensamos en un dinero,simpre fuimos detras de un tope a esta crueldad de no importarle nada.