martes, 23 de febrero de 2010

El Niño muestra a Perú su peor rostro


23 de febrero de 2010

LIMA, Perú (Tierramérica) - La escasa preparación de Perú para prevenir desastres se combinó con los desequilibrios climáticos que soporta América del Sur para producir un cóctel que deja decenas de muertos y miles de viviendas arrasadas por las lluvias en este país andino.

Las precipitaciones causan estragos también en el norte del territorio. Pero el epicentro fue la sureña Cusco, donde en sólo tres días llovió lo que usualmente cae en un mes.

Diecisiete de las 25 regiones peruanas soportan los destrozos de las lluvias que empezaron a caer en diciembre. Al cierre de esta edición, el Instituto Nacional de Defensa Civil reportaba más de 22.700 personas sin techo y más de 108.000 afectadas por daños parciales a sus viviendas, cultivos u otros bienes.

Las alteraciones del clima afectan a toda la región de los Andes sudamericanos, señaló a Tierramérica Elizabeth Cano, responsable del programa de reducción de riesgos de desastres y ayuda humanitaria de Oxfam Internacional.

En Ecuador hay sequía en varias provincias de la sierra, en la costa llovió torrencialmente, y hay al menos 11 personas muertas. En Bolivia se desbordaron los afluentes del río Amazonas en los departamentos orientales de Beni y Santa Cruz. Mientras, Venezuela soporta una tenaz falta de lluvias.

En Brasil, Uruguay y Argentina, una ola de calor llegó acompañada de intensas lluvias en la actual temporada estival.

La región está bajo los efectos de El Niño/Oscilación del Sur (ENOS), que se presenta periódicamente cuando se calientan las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, con repercusiones en todo el mundo.

La mayoría de expertos aseguran que su presencia desata precipitaciones en la costa norte de Perú y sequías en la sierra sur.

Pero, a juzgar por El Niño que se presentó en ciclos anteriores, como 1997-1998, también puede causar lluvias intensas en períodos cortos en la sierra sur, una zona con tendencia a las sequías, dijo a Tierramérica el especialista en prevención de desastres Pedro Ferradas, de la organización de cooperación técnica internacional Soluciones Prácticas ITDG.

Las autoridades tomaron medidas en la costa norte, pero no se hizo lo suficiente para la sierra sur, según Ferradas.

Si bien la temporada de lluvias en los Andes transcurre entre diciembre y abril, sorprendió "la ferocidad" de las precipitaciones en pocos días, apuntó.

El año pasado, la estadounidense Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y la Organización Meteorológica Mundial pronosticaron que esta fase del ENOS sería débil o moderada.

Entre enero y este mes murieron siete personas en Cusco, y otras cuatro están desaparecidas. Además, 868 fueron heridas y 10.000 damnificadas, con más de 6.000 viviendas destruidas.

Las vías que conducen al centro arqueológico de Machu Picchu están bloqueadas y pueblos enteros permanecen bajo el lodo. El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo estima que en sólo en Cusco, las pérdidas económicas sufridas entre enero y marzo superarán los 162 millones de dólares.

Desde el 16 de febrero hay desbordes de ríos en la provincia de Cañete, en la región de Lima, sudoeste del país, con más de 400 afectados. Ese mismo día se prorrogó por dos meses el estado de emergencia en las provincias de Huamanga y Huanta, en la región centroandina de Ayacucho, donde habían muerto 10 personas en diciembre, víctimas del deslizamiento de lodo y piedras.

El estado de emergencia también rige en el norte. En La Libertad sufrió daños el complejo arqueológico de Chan Chan, erigido en barro y declarado patrimonio de la humanidad por las Naciones Unidas.

Los sistemas de pronóstico se han visto superados. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología anunció lluvias intensas en Cusco para los días 23, 24 y 25 de enero, pero no de la dimensión en que se presentaron.

"En la noche se ha venido el agua, nos ha agarrado desprevenidos. De repente nos hemos despertado por los gritos, por los silbatos. Cuando me he parado, ya pisé agua. Lo primero que hice fue sacar a mis hijos, no pudimos sacar nada más", contó a personal de Oxfam Eufemia Araníbar, una habitante de 34 años del barrio Nueva Esperanza, en la provincia cusqueña de Anta.

Las zonas urbanas de Cusco crecieron mucho en los últimos años, "y la población ha ido ubicando sus viviendas en zonas de alto riesgo. No se han adecuado los espacios con una visión de ordenamiento territorial, ni se han realizado las obras de mitigación necesarias", dijo Cano, la especialista de Oxfam, a Tierramérica.

En virtud de la descentralización, los gobiernos regionales y locales son responsables de prevenir y prestar atención ante desastres naturales.

Cada municipio debe gestionar los recursos a través de sus comités de defensa civil, encabezados por los alcaldes. Pero ese traslado de funciones, como el estudio de las zonas de riesgo, no suele acompañarse de fondos ni capacitación, aseguran expertos.

El secretario técnico de defensa civil del gobierno regional del Cusco, Luis Ballón, señaló a Tierramérica que su departamento tiene un plan de defensa civil hasta 2021, pero los comités de distritos y provincias pocas veces ejecutan lo previsto, como muros de contención en los cauces de los ríos o sistemas de alerta temprana, sostuvo.

"Las normas existen, pero no hay posibilidades de hacerlas cumplir", dijo a Tierramérica Gilberto Romero, investigador del Centro de Estudios y Prevención de Desastres.

El gobierno del Cusco monitorea el río Sapi, que pasa por debajo del centro histórico de la ciudad, y hace mantenimiento para prevenir inundaciones allí, pero no cuenta con un plan de desarrollo estratégico que incluya otros espacios de la región que también son vulnerables, señaló Cano.

El alcalde de la provincia de Anta, Wilbert Rozas, reclama un fondo especial para prevención y emergencias.

"No podemos enfrentar un problema global como el cambio climático solos", dijo a Tierramérica. "Esto tiene que cambiar, y debe haber una institucionalidad permanente preocupada en esto", agregó.

Los científicos todavía no han establecido si el calentamiento global incide en una mayor virulencia del ENOS. Pero, dijo Ferradas, hay crecientes evidencias de que no "sólo produce mayor variabilidad climática sino que hace más impredecible la ocurrencia de fenómenos como El Niño".

Para el director de Defensa Civil, general Luis Palomino, el gran obstáculo sigue siendo la falta de una cultura de prevención.

"Hoy son las lluvias, mañana las heladas. Tomar la acción y analizar cada sitio en riesgo, tomar contacto con las potenciales personas afectadas y seguir educando siguen siendo las tareas pendientes", reconoció.


Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=94738

Uruguayos de barro y paja

23 de febrero 2010

CIUDAD DE LA COSTA, Uruguay (Tierramérica).- Son cada vez más los uruguayos que eligen construir sus viviendas de forma ecológica. El problema es que no existe mercado ni mano de obra especializada para la llamada bioconstrucción.

Las viviendas hechas con tierra permiten ahorrar energía y constituyen un aporte a la mitigación al cambio climático, ya que su construcción emite menos gases de efecto invernadero que las técnicas tradicionales.

También es posible generar dentro de ellas un ambiente agradable, aislado de temperaturas extremas y de la humedad. Pero, sobre todo, permite la autoconstrucción y autoproducción de sus componentes, lo que las vuelve más económicas.

Incluyendo mano de obra, asesoramiento de arquitectos y otros rubros, una casa de tierra cuesta en Uruguay entre 500 y 600 dólares el metro cuadrado, mientras que una casa de hormigón y ladrillos de arcilla cocidos sale aproximadamente el doble, entre 900 y 1.000.

En el medio rural de este pequeño país sudamericano era común que las casas se construyeran con los materiales que ofrecía la naturaleza: tierra, madera, paja. Esas técnicas, que ahora se llaman bioconstrucción, se transmitieron de generación en generación y aún hay quienes sostienen la tradición, aunque sus experiencias permanecen casi invisibles.

El auge de la bioconstrucción llegó en la década de 1990, cuando un grupo de arquitectos comenzaron a investigar sobre el uso de la tierra, al tiempo que se incorporaba el tema a los programas de la Facultad de Arquitectura de la estatal Universidad de la República (Udelar).

Eso permitió replicar la técnica en distintos lugares del país, pero a través de experiencias aisladas y con poco interés del gobierno.

Se calcula que en los últimos 15 años se construyeron unas 100 casas con participación de arquitectos, y que otras 100 fueron levantadas por sus propios dueños, sin la intervención de técnicos.

La demanda de técnicas sustentables está en ascenso, pero no hay una normativa adecuada, tampoco un mercado de venta y producción de materiales ecológicos ni mano de obra especializada.

Esos son los elementos para promover una construcción alternativa, explicó a Tierramérica la arquitecta Rosario Etchebarne, especialista en bioconstrucción y profesora e investigadora de la Udelar.

"Hay mucha demanda por parte de la población y mucha gente que se ha animado a experimentar, pero las autoridades todavía tienen un poco de recelo, porque aún faltan normas técnicas para los procesos de construcción y tienen miedo a lo experimental", señaló la arquitecta.

Según Etchebarne, las técnicas más utilizadas son tres: el adobe, que es un ladrillo sin cocer; el bloque de tierra comprimida (BTC), que se elabora con una maquinaria especial; y la fajina, un panel de madera que lleva tierra estabilizada con paja y otros componentes.

"La bioconstrucción incorpora muchos conceptos de sustentabilidad. La base de todo está en que hay un ahorro de energía", describió.

"Permite un diseño bioclimático, y cada uno puede construir y producir los materiales, por eso es interesante que las políticas públicas promuevan centros de producción del componente, donde la persona, a través de un pequeño acuerdo, pueda hacer sus bloques y así construirse una casa con materiales naturales", dijo Etchebarne.

"Estaríamos haciendo un aporte a la mitigación del cambio climático, porque no estaríamos emitiendo nada de dióxido de carbono al ambiente, ya que el cemento utilizado es mínimo", explicó.

Una de las experiencias más interesantes y recientes de construcción en tierra es Guyunusa, una cooperativa de viviendas por ayuda mutua ubicada en Ciudad de la Costa, en el sureño departamento de Canelones, sobre el Río de la Plata. Sus 10 casas fueron construidas en barro, mediante un préstamo del Ministerio de Vivienda.

"Elegimos la construcción porque queríamos tener viviendas más baratas y saludables. Se hizo una investigación buscando diferentes técnicas y llegamos a la conclusión de que la vivienda en barro era más sana y más térmica, más económica y al alcance de todo el mundo", dijo a Tierramérica Silvana Delfino, integrante de la cooperativa.

"No es nada nuevo: el ser humano ha vivido en casas de tierra aquí y en otras partes del mundo", añadió.

El proyecto del complejo habitacional Guyunusa incluye además un sistema de saneamiento ecológico, pues está ubicado en una zona no conectada a la red, que fue financiado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Según explicó Delfino, la idea de la cooperativa es "mostrar que, con poco dinero, se puede tener viviendas dignas y respetuosas del ambiente".

En las afueras de Montevideo, en las experiencias autogestionarias Comunidad del Sur y La Wayra, varias familias construyeron sus viviendas ecológicas con la ayuda del arquitecto alemán Heiner Peters, que visitó Uruguay y transmitió sus conocimientos.

También se han construido algunas casas de verano cerca del mar o de fincas rurales, de gran porte.

"Este tipo de construcción no tiene ningún misterio. Antiguamente la gente se instalaba en un lugar y construía sus viviendas con lo que tenía a su alrededor. El problema es que quizás hemos desaprendido algunas cosas", dijo a Tierramérica Hugo Costa, integrante de La Wayra.


Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=94737

Detectan por primera vez la llegada de aguas subtropicales a Groenlandia debido a cambios en la circulación oceánica


19 de febrero de 2010

Grandes cantidades de aguas subtropicales han comenzado a llegar hasta las altas latitudes donde se encuentra la gélida Groenlandia debido a recientes cambios en la circulación oceánica en el Atlántico Norte. Este fenómeno, inédito hasta la fecha, no está previsto en los modelos de cambio climático y puede acelerar de forma rápida la pérdida de hielo en la zona.

Los investigadores, dirigidos por Fiamma Straneo, oceanógrafo del Instituto Oceanográfico Woods Hole, han comprobado que las aguas subtropicales llegan a los glaciares de Groenlandia, fenómeno que puede estar detrás de la aceleración en la pérdida de hielo registrada en estas masas heladas. A su vez, este deshielo también significa más agua dulce en el océano, que puede inundar el Atlántico Norte y alterar el sistema mundial de corrientes, conocido como transmisión oceánica. "Esta es la primera vez que hemos visto estas aguas cálidas en cualquiera de los fiordos de Groenlandia,", dice Straneo. "Las aguas subtropicales fluyen a través del fiordo muy rápido, por lo que pueden transportar el calor y provocar el derretimiento en el extremo del glaciar", apunta.

La capa de hielo de Groenlandia, que es de dos kilómetros de espesor y cubre un área del tamaño de México, ha perdido masa a un ritmo acelerado durante la última década. La contribución de la capa de hielo para que se eleve el nivel del mar en ese período se duplicó debido al aumento de la fusión y, en mayor medida, a la aceleración generalizada de los glaciares de Groenlandia. Aunque ya se conocía que la fusión se acelera debido al calentamiento de la temperatura del aire, los científicos empiezan a aprender más sobre el impacto de los océanos -en particular sobre la influencia de las corrientes- en la capa de hielo. "Entre los mecanismos que se sospecha podrían estar en el inicio de este fenómeno figuran los recientes cambios en la circulación oceánica en el Atlántico Norte, provocada por la irrupción de grandes cantidades de aguas subtropicales de las altas latitudes", dice Straneo. Pero la falta de observaciones y mediciones de los glaciares de Groenlandia antes de su aceleración ha hecho difícil confirmarlo.

El equipo de investigación realizó tomas de datos durante julio y septiembre de 2008 en Sermilik Fjord, un fiordo al que desembocan grandes glaciares en Groenlandia Oriental. En el interior del Fiordo Sermilik, los investigadores encontraron aguas subtropicales tan calientes para la zona como cuatro grados centígrados. El equipo también ha reconstruido las temperaturas estacionales en la plataforma mediante datos recogidos por 19 focas con grabadoras de temperatura en fondo marino a las que se siguió por satélite. Los datos revelaron que las aguas de la plataforma están más cálidas de julio a diciembre y que las aguas subtropicales están presentes en la plataforma durante todo el año.

"Ésta es la primera gran investigación de uno de estos fiordos que nos muestra la fuerza en la presencia y circulación de estas aguas en la zona", dice Straneo. "Los cambios en la circulación a gran escala del Atlántico Norte se propagan a los glaciares muy rápido, no en una cuestión de años, sino una cuestión de meses. Es una comunicación muy rápida", asegura el científico.


Fuente: http://es.noticias.yahoo.com/3/20100218/tenvirom-detectan-por-primera-vez-la-llegada-c80110a.html

El costo de la contaminación de las grandes empresas supera los 2.2 billones

19 de febrero de 2010

LONDRES, Reino Unido (EFE).- El costo total de la contaminación y otros daños medioambientales atribuibles a las mayores empresas del mundo supera los 2.2 billones de dólares al año, según un estudio encargado por las Naciones Unidas.

Los autores del estudio, llevado a cabo por la consultoría Trucost y que se publicará este verano, calculan que en 2008 estos daños superaron en valor al de las economías nacionales de todos los países del mundo menos siete.

El informe, citado hoy por el diario The Guardian, incide en la preocupación creciente del mundo ante el hecho de que no se hace a nadie responsable de los abusos contra el medioambiente.

El Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas y la iniciativa bautizada Principios para Inversiones Responsables, apoyada también por la ONU, encargaron un estudio de las actividades de las 3.000 mayores empresas del mundo.

Según sus conclusiones, los daños medioambientales de esas compañías equivalían a entre un 6 y un 7 por ciento de su producción total o a un tercio como media de sus beneficios.

El mayor impacto fue el de las emisiones de gases invernadero, que representan más del 50 por ciento del total de daños.

El sector más "dañino" con mucho resultó ser el de las compañías de servicios, como las proveedoras de gas, electricidad o agua, que contribuyeron con 400.000 millones de dólares al "costo" total.

Los cuatro sectores de menor impacto fueron las telecomunicaciones, sanidad, la tecnología y los servicios financieros, a cada uno de los cuales se atribuyen daños por un total de 25.000 millones de dólares.

Después de las citadas compañías de servicios, los dos sectores con mayor impacto negativo en el medio ambiente fueron la minería, la explotación forestal y la químico-farmacéutica, con "costos" de algo más de 300.000 millones de dólares.

Los "costos" medioambientales de las industrias de bienes de consumo, desde los automóviles hasta los juguetes, pasando por la alimentación y la bebida, fueron de poco menos de 300.000 millones de dólares.

Los daños de unos y otros sectores son de naturaleza distinta: la minería y otras industrias similares contribuyeron significativamente a las emisiones de gases invernadero.

En el caso de los productores de bienes de consumo, sobre todo bebidas y alimentos, el daño principal viene de su uso exagerado de las reservas de agua, seguido de los gases invernadero y la contaminación por el uso de fertilizantes y pesticidas.

"Los mercados dirán que las compañías terminarán adaptándose.

Pero no es sostenible la posición de que vamos a hacer de momento la vista gorda y esperar a que los gobiernos se ocupen de ello", critica Richard Martison, director de Trucost, la empresa que llevó a cabo el estudio y analizó los datos.


http://noticias.terra.com/articulos/act2205483/el_costo_de_la_contaminacion_de_las_grandes_empresas_supera_los_2_2_billones/

Pueblos Originarios de Perú saludan suspensión de operación minera en selva peruana


18 de febrero de 2010

LIMA, Perú (PL).- La principal central indígena amazónica de Perú saludó hoy la decisión gubernamental de suspender las actividades de una empresa minera en un territorio selvático cercano a la frontera con Ecuador.

La Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) saludó la decisión del Ministerio de Energía y Minas.

Ese organismo resolvió detener indefinidamente las actividades de exploración realizadas por la empresa minera Afrodita en las proximidades de la Cordillera del Cóndor, que delinea un sector fronterizo.

Los nativos awajún asentados en ese territorio rechazaban la presencia de la empresa por poner en peligro el entorno selvático y habían advertido que tomarían medidas contra lo que consideran un atentado a su entorno, destaco Cervando Puerta, dirigente de Aidesep.

"El pueblo awajún rechaza la contaminación del medio ambiente; más aún cuando estas actividades afectarán la zona de amortiguamiento de la Cordillera del Cóndor", dijo Puerta.

Tras saludar la decisión anunciada por el ministro de Energía y Minas, Pedro Sánchez, pidió un compromiso del gobierno, por escrito, "que garantice que ya no habrá ingreso de mineras en la zona".

Sánchez dijo ayer que la empresa Afrodita no pudo acreditar ser propietaria del área en la que realizaba operaciones de exploración minera, con resguardo militar.

El ministro precisó que las operaciones de Afrodita fueron suspendidas indefinidamente por el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía Y Minería debido a que la empresa no acreditó el derecho de propiedad del territorio donde opera.

De otro lado, el dirigente Puerta dijo que 180 apus (líderes indígenas selváticos) se reunirán el 27 de febrero con la comisión parlamentaria investigadora de violentos sucesos registrados el 5 de junio de 2009 en la región nor amazónica de Bagua.

La comisión investiga graves incidentes registrados ese día en la zona de Bagua, cuando murieron 34 policías y nativos, tras un intento policial de sofocar una protesta indígena.


Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=163741&Itemid=2

Latinoamérica enfrenta el reto de controlar sus emisiones y la deforestación

17 de febrero de 2010

CIUDAD DE MÉXICO, México (EFE).- América Latina debe reducir su tasa de deforestación, "que duplica el promedio mundial", y recortar sus emisiones de dióxido de carbono (CO2), que han crecido un 40,8% de 1990 a 2005, reveló un informe de la ONU sobre el cumplimiento de las Metas del Milenio para Medio Ambiente presentado hoy en México.

Lo destacable en la región es la "extensión de las áreas naturales protegidas, la reducción del consumo de sustancias que agotan la capa de ozono" y la expansión de "la cobertura de servicios de agua y saneamiento", detalla el estudio, titulado "Objetivos de Desarrollo del Milenio: Avances en la sostenibilidad Ambiental en América Latina y el Caribe".

En una rueda de prensa celebrada en la capital mexicana la vicesecretaria general de la ONU, la tanzana Ashe-Rose Migiro, y otros altos funcionarios presentaron unos datos esperanzadores sobre desarrollo y cambio climático pero susceptible de mejora.

Migiro recordó que en la región "se ha hecho mucho para atender la cuestión de cambio climático y desarrollo sostenible", aunque matizó que hay que hacer más esfuerzos, especialmente en el combate a la pobreza.

La mexicana Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la ONU (Cepal), desgranó detalles como que las zonas naturales protegidas crecieron un 120% entre 1990 y 2005 y representan ya el 21,1% de la superficie total de Latinoamérica.

Según Bárcena, uno de los aspectos donde ha habido mayores mejoras en los años de referencia fue en el cumplimiento del Protocolo de Montreal, en vigor desde 1989, destinado a eliminar las sustancias destructoras de la capa de ozono, principalmente las conocidas como los clorofluorocarbonos (CFCs) y halones.

Esos gases nocivos se han reducido un 85%, al tiempo que se logró expandir el acceso al agua potable (10%), al punto que cuentan con ella el 92% de los latinoamericanos y caribeños.

También crecieron (17%) los servicios de alcantarillado, con los que ahora cuenta el 84% de la población.

En estos dos últimos apartados la situación en el campo es mucho peor que en las ciudades, con sólo un 80% de sus habitantes con acceso al agua y un 67% con alcantarillados adecuados.

A futuro, Bárcena citó como desafío frenar la pérdida de bosques, que avanza a una tasa promedio de destrucción en el mundo del 3% pero en Latinoamérica y el Caribe del 6,97%.

El 86% de esta depauperación forestal se concentra en la Amazonía y, aunque en Chile y Uruguay hubo reforestaciones "a través de plantaciones industriales a gran escala, éstas no pueden sustituir las funciones ecológicas y de protección de la biodiversidad de los bosques naturales que han sido eliminados", indica el informe.

Positivo desde el punto de vista medioambiental es que en quince años se redujo un 31% la población que vive en zonas inhabitables, pero aún hay 100 millones de personas en estas condiciones.

En cuanto a las emisiones de gases, la secretaria ejecutiva de la Cepal reconoció que América Latina "no es una gran emisora", con menos del 12% de las mundiales, pero alertó que las que sí hay son consecuencia del cambio de uso de suelo, con menos áreas forestales y más espacios explotados dedicados a la agricultura o la vivienda.

Si bien las emisiones totales crecieron un 40,8% en Latinoamérica, en términos de CO2 por cada dólar del Producto Interior Bruto (PIB) se registró una caída del 14,29% en el período de referencia, lo que es positivo, según Bárcena.

En el mismo acto, el secretario de Medio Ambiente de México, Juan Rafael Elvira Quesada, a nombre del país sede de la próxima Cumbre sobre Cambio Climático (COP16), que tendrá lugar en Cancún, dijo que la deforestación "es un problema relacionado directamente con el nivel de pobreza".

El ministro consideró que la solución de fondo es contar con programas de desarrollo social y añadió que pagar a la gente que vive en bosques y selvas por mantenerlos "es una de las mejores soluciones" que debe haber, y en la que los países desarrollados deberían colaborar.


Fuente: http://es.noticias.yahoo.com/9/20100217/tsc-latinoamerica-enfrenta-el-reto-de-co-23e7ce8.html

CEPAL analiza situación ambiental en América Latina

17 de febrero de 2010

América Latina y el Caribe han logrado avances considerables en materia ambiental, como el aumento de las áreas protegidas ricas en biodiversidad y una disminución notable del consumo de sustancias que agotan la capa de ozono.

Estas son algunas de las conclusiones de un informe de la Comisión Económica de la ONU para la región, presentado este miércoles en México.

Por otra parte, el estudio destaca que el retroceso más significativo del período 1990-2005 ha sido la creciente deforestación del territorio, por lo que presenta una serie de lineamientos para combatir los problemas que afronta América Latina y el Caribe en ésta y otras áreas.

El director de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de la CEPAL, José Luis Samaniego, consideró que hay motivos para ser optimistas ya que ha evolucionado el concepto del desarrollo sostenible.

"Yo creo que estamos viviendo una etapa de creciente toma de conciencia sobre la importancia de mantener un medio ambiente sano, no solamente como un disfrute adicional, o como un lujo como antes se pudo haber pensado. Es un factor, intrínseco, constituyente, del desarrollo".

El propósito del estudio es evaluar hasta qué punto se han cumplido los Objetivos del Milenio relativos al medio ambiente.


Fuente: http://www.unmultimedia.org/radio/spanish/detail/152277.html