martes, 23 de febrero de 2010

Cono Sur en alerta por dengue


Las autoridades sanitarias en la región del Cono Sur se preparan para hacer frente a lo que podría ser una fuerte epidemia de dengue, enfermedad viral transmitida por la picadura de un mosquito que causa fiebre alta, dolores de cabeza y en las articulaciones, diarrea y vómitos.

Lo que más preocupa a los expertos en Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay —los países más afectados— es la aparición de la variante más grave del mal: el llamado "dengue severo", antes conocido como dengue hemorrágico.

Médicos consultados por BBC Mundo explicaron que esta forma más letal de la enfermedad se genera cuando una persona que ya fue infectada por una de las cuatro cepas del virus del dengue se contagia de un nuevo serotipo.

"El dengue severo puede causar hemorragias y complicaciones para la salud que en algunos casos pueden poner la vida en peligro", señaló la doctora Marcia Moreira, experta en dengue de la Organización Panamericana de la Salud.

Pero, pese a la gravedad de la enfermedad, la especialista resaltó que los riesgos de muerte pueden ser prevenidos si los servicios de salud están preparados y cuentan con los recursos suficientes para hacer frente a los efectos de la infección.

En la actualidad no existe una cura para el dengue, de modo que la única prevención es evitar las picaduras y frenar la propagación del aedes egypti, el mosquito que transmite el virus.

Propagación

En 2009, la región del Cono Sur atravesó la peor epidemia de dengue de las últimas décadas.

Por este motivo, muchos especialistas ven con preocupación la reaparición de la enfermedad, con el consecuente riesgo de un aumento de casos de dengue severo.

El país más populoso de la región, Brasil, ya anunció la muerte de cinco personas por la enfermedad, mientras que otras 350 permanecen graves.

En total, ya se registraron más de 12.000 casos de dengue en todo el país.

La semana pasada el Ministerio de Salud de Bolivia también confirmó la muerte de una niña de dos años como consecuencia de la variante más seria de la enfermedad, y reportó 24 casos de infección de dengue común.

En tanto, las autoridades de Paraguay informaron de 314 casos de dengue clásico y alertaron sobre la presencia de al menos dos tipos de cepas del virus en el país.

Preocupación en Argentina

Argentina, que hasta hace poco no había padecido un problema de salud público como consecuencia del dengue, confirmó 424 casos en la norteña provincia de Misiones, aledaña a Paraguay.

La crítica situación en la zona fronteriza está afectando a uno de los puntos turísticos más populares de Argentina: las Cataratas de Iguazú.

Médicos y gremios en la zona de Puerto Iguazú —ubicado en la llamada Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay— denunciaron que se están ocultando casos de contagio para no afectar la actividad turística y pidieron que se declare la emergencia sanitaria.

Se estima que unas 60 personas son atendidas todos los días en Puerto Iguazú por sospecha de haberse contagiado de dengue, en una zona que recibe más de un millón de turistas argentinos y extranjeros cada año.

Sn embargo, la gobernación de Misiones aseguró que "no hay saturación ni desbordes del sistema de salud, y se actúa para prevenir la proliferación del mosquito transmisor".

El Ministerio de Salud argentino también informó de casos en las provincias de Buenos Aires, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe.

El año pasado, el país registró niveles históricos de la enfermedad, con unos 50.000 infectados.


Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2010/02/100217_0210_dengue_alerta_sudamerica_irm.shtml

Arrancan los agrocombustibles argentinos

15 de febrero de 2010

Con el biodiésel de soja como estrella, Argentina inicia la introducción obligatoria de combustibles vegetales en el transporte.

BUENOS AIRES, Argentina (Tierramérica).- Con retraso por dificultades de abastecimiento, empieza este año en Argentina la mezcla obligatoria de gasolina con etanol y de gasóleo con biodiesel, en una proporción de cinco por ciento, que podría llegar a 20 en 2015. Los consumidores no advierten la diferencia. La gasolina y el gasóleo tradicionales, derivados del petróleo, vienen mezclados con etanol, o alcohol carburante, y biodiésel respectivamente, en la proporción que exige la ley, aunque tanto el gobierno como las empresas admitieron que llevará un año implementar la medida a pleno. La principal ventaja de estos combustibles es que emiten menos dióxido de carbono y otros gases causantes del recalentamiento planetario.

En Argentina, el etanol se produce a partir de la caña de azúcar. Para atender la demanda obligatoria que genera la ley se requieren 282.000 metros cúbicos de etanol, pero por el momento sólo hay 202.000 disponibles.

Osvaldo Bakovich, coordinador de Biocombustibles de la Secretaría de Energía, explicó a Tierramérica que hay centrales que aún no empezaron a producir. Por eso se prevé que la provisión de etanol estará completa a fin de año.

La información fue ratificada por el director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, Claudio Molina.

“El programa de corte de nafta (gasolina) con etanol comenzó parcialmente el 1 de enero”, dijo Molina a Tierramérica.

“Según la disponibilidad y las facilidades logísticas, habrá lugares del país con cortes de cinco o 10 por ciento y otros donde no habrá. Pero para 2011 el programa estará regularizado en todo el país”, vaticinó.

Molina informó de proyectos de obtención de etanol vegetal de distintas materias primas, como maíz o mandioca, “pero, por ahora, el gobierno otorgó licencia sólo a productores de etanol de caña, cuyas plantas ya funcionan en las (norteñas) provincias de Jujuy, Tucumán y Salta”, dijo.

Pero la verdadera estrella de los agrocarburantes en Argentina no es el etanol, como en Brasil o en Estados Unidos, sino el biodiésel.

Desde que se promulgó la Ley de Biocombustibles (26.093), en 2006, se inyectaron fuertes inversiones al sector, pero la producción se ha destinado sólo a mercados externos en los que ya estaban vigentes normas de mezclas para restringir la quema de hidrocarburos en el transporte.

En Argentina, la nueva norma creó un mercado interno que se expandirá en los próximos años. Para Bakovich, ya no hará falta importar gasóleo o “gasoil”, como ahora, que insume unos 1.000 millones de dólares anuales para satisfacer la demanda del transporte. En este país el combustible más usado es el gasóleo, con 12 millones de metros cúbicos anuales. Según el Centro de Estudios de la Situación y Perspectivas de la Argentina, 66 por ciento de los automóviles, camiones y maquinaria agrícola utilizan este contaminante combustible El resto se reparte entre gasolina (17 por ciento) y gas natural comprimido (17 por ciento).

Para cumplir con la mezcla inicial hacen falta 860.000 toneladas de biodiésel. La oferta se apoya en la inmensa producción de soja, la oleaginosa que lidera las exportaciones del país. Además de proveer al mundo del grano y la harina, Argentina es la primera exportadora mundial de aceite de soja.

Eso explica por qué no han prosperado otros planes basados en cultivos más eficientes para obtener biodiésel, como el piñón botija (Jatropha curcas) o el ricino (Ricinus communis), que aportan tres veces más aceite que la soja y crecen en tierras marginales. “Arrancamos con el biodiésel de soja hasta que se desarrollen otras fuentes”, admitió Bakovic.

Con la infraestructura ya montada, grandes aceiteras se lanzaron al negocio del biodiésel. En principio destinaron el nuevo combustible al mercado internacional, pero desde la entrada en vigor de la ley nacional, se requirió una parte de esos volúmenes para cumplir con la cuota.

La ley exige que los proveedores de agrocarburantes sean empresas pequeñas o medianas, vinculadas a productores rurales o con una parte del capital público. Pero, a la hora de empezar con la mezcla, los productores con esas características no podían satisfacer la demanda total.

El gobierno acordó en las últimas semanas comprar todo el biodiésel que producen esas empresas pequeñas, unas 300.000 toneladas, y aceptó distribuir entre las grandes exportadoras las 560.000 toneladas restantes, hasta completar el volumen requerido.

“Para los grandes productores, la operación en el mercado interno es marginal. El grueso lo exportan”, afirmó Molina. Los principales mercados están en la Unión Europea y Estados Unidos, donde también rige una mezcla obligatoria, cada vez mayor en porcentaje y exigencias.

Otro factor que justifica el protagonismo de la soja es que en Argentina la exportación de aceite está gravada con un impuesto de 32 por ciento. En cambio, si el aceite se transforma en biodiésel, éste paga un gravamen de exportación de apenas cinco por ciento, y la mitad de él se recupera mediante reintegros impositivos.

Para 2015 se prevé que el mercado interno opere con una mezcla de 20 por ciento de biodiésel, según la Secretaría de Energía. Para entonces, la capacidad instalada será de seis millones de toneladas, varias veces el consumo interno previsto para este año, pronosticó Molina.

El menor porcentaje de emisiones contaminantes depende de la eficiencia del cultivo y del resto de la cadena productiva y logística. El agrocombustible de soja, “en los cálculos más optimistas, permite una reducción de emisiones de 31 por ciento promedio”, dijo a Tierramérica Juan Carlos Villalonga, director de Greenpeace Argentina. El dato varía mucho según el rendimiento de la cosecha, alertó.

Bakovic fue más cauto, citando una reducción de 20 por ciento.

“Para que se logre un verdadero impacto, la reducción debería ser de 50 por ciento”, indicó Villalonga. Y advirtió que si para producir un combustible verde se utiliza en exceso el transporte, el riego y la energía en las centrales de producción y expendio, las desventajas pueden ser más que los beneficios.

Según Villalonga, la posible competencia por el uso del suelo con la producción alimentaria, quedó atenuada por la nueva Ley de Bosques (26.331), que frena el avance de la frontera agropecuaria para monocultivos como la soja.

“No creo que haya presión extra sobre la tierra porque hay capacidad ociosa para producir biocombustibles. Pero los biocombustibles no hacen milagros. Si Argentina quiere que su transporte emita menos, haría mucho más mejorando el servicio de carga del ferrocarril --reemplazado en los últimos años por camiones-- que utilizando 100 por ciento de biocombustibles”, aseguró.

Brasil - Cuando la ciudad te enferma

15 de febrero de 2010

Una investigación académica comprobó en Brasil que respirar el aire urbano cargado de partículas sólidas potencia el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares.

RÍO DE JANEIRO, Brasil (Tierramérica).- Controlar el colesterol no asegura la salud cardiovascular en ciudades contaminadas como la brasileña São Paulo: Las partículas suspendidas en el aire alteran la composición molecular del LDL, el “colesterol malo”, volviéndolo más peligroso.

La nueva estructura del LDL (lipoproteína de baja densidad) facilita la acumulación de grasa en las arterias, es decir la aterosclerosis, cuyo agravamiento obstruye la circulación sanguínea y puede dañar órganos vitales como el corazón y el cerebro.

El estudio que comprobó ese riesgo fue la tesis de doctorado de la biomédica Sandra Castro Soares, en la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (FMUSP). La investigación se hizo con ratones, como es usual, pero colocándolos por primera vez en el ambiente real, respirando el mismo aire que las personas, cerca de una agitada avenida de esa superpoblada ciudad del sur de Brasil.

Un grupo de animales fue expuesto a esa contaminación callejera, principalmente provocada por el tránsito de vehículos, durante sus cuatro primeros meses de vida, que corresponden a 40 años de los seres humanos, edad en que suelen ocurrir infartos. Otro grupo de ratones fue mantenido en cámaras de aire filtrado.

El primer grupo terminó el periodo con las paredes arteriales más gruesas, el LDL alterado y anticuerpos contra esa modificación. Todo apunta a un mayor riesgo de infarto.

El problema son las micropartículas que “atraviesan las barreras nasales y pulmonares, entrando a la circulación sanguínea”, explicó Soares a Tierramérica.

“No alteran la cantidad de grasa, sino su cualidad” de adherirse a las paredes de las arterias, acotó. La alteración atrae más anticuerpos, lo que a su vez atrae más LDL, agravando el cuadro.

En las últimas décadas, São Paulo logró reducir a la mitad la cantidad de partículas contaminantes en su atmósfera.

Pero la investigación reveló que ese aire aún no es saludable, aunque hoy tenga la calidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud, con una concentración menor de 50 microgramos de partículas por metro cúbico de aire, señaló Lucía García, tutora de la tesis de Soares en el Laboratorio de Contaminación Atmosférica de la FMUSP.

Las partículas son oxidantes y el LDL oxidado intensifica la aterosclerosis, aumentando los riesgos de enfermedades vasculares para quienes viven en las grandes ciudades del mundo. Correr por calles contaminadas puede ser muy malo para la salud, advirtió García.

De hecho, hay numerosos y variados efectos de la contaminación urbana, revelados por estudios recientes en São Paulo. Nacen más niñas que niños, aumentan los nacimientos prematuros o con peso inferior al normal, así como la infertilidad masculina y las muertes por enfermedades respiratorias. El cáncer infantil y el hipotiroidismo son otras consecuencias posibles.

Nacer con bajo peso no es sólo una cuestión de tamaño. Se trata de “un feto más inmaduro”, con órganos sin desarrollar totalmente, lo que puede dejar secuelas e incluso causar una muerte precoz, explicó el médico Paulo Saldiva, que coordina el Laboratorio de Contaminación.

La Universidad de São Paulo está hoy “entre las cinco del mundo que producen más conocimientos en el área” que relaciona salud y ambiente, se enorgullece Saldiva, si bien lamenta que los hallazgos influyan poco en las políticas públicas brasileñas.

La contaminación como una grave cuestión de salud pública no moviliza a las autoridades sanitarias, más preocupadas por combatir enfermedades infecciosas como la influenza de tipo A, también llamada porcina, el VIH (virus de inmunodeficiencia humana, causante del sida) y el dengue, se quejó.

Además, las autoridades ambientales y los ecologistas prestan poca atención a la salud de los seres humanos, agregó.

En cambio, la industria tabacalera parece contenta con las conclusiones sobre los daños causados por la contaminación urbana, pues pretende ganar argumentos para relativizar los efectos del cigarrillo, como el cáncer pulmonar. Pero, de todos modos, “el cigarrillo es peor que el ambiente contaminado”, destacó el investigador.

El gran problema es que, mientras el tabaco afecta sólo a los que deciden fumar o convivir con fumadores, de la contaminación “nadie escapa”. Además, “los más pobres están más expuestos”, por viajar horas en autobuses que transitan calles congestionadas, mientras los ricos disponen de automóviles cerrados, con aire acondicionado, señaló.

La desigualdad social coincide con la injusticia ambiental, ya que los más pobres viven en lugares inadecuados, vulnerables a inundaciones y derrumbes, con más escasez de agua y más contaminación, añadió.

La situación tiende a empeorar en São Paulo, donde miles de automóviles se suman cada día a los seis millones de vehículos que ya circulan por la urbe. Esto enlentece el tránsito y obliga a la población a respirar por más tiempo el aire cargado de residuos, incrementando las posibilidades de contraer enfermedades vinculadas a él, observó.

Las investigaciones del Laboratorio de Contaminación se concentran ahora en examinar los efectos en las personas que pasan más tiempo en los lugares más contaminados de São Paulo, como los controladores de tránsito en las avenidas más congestionadas.

El material particulado y “quizás el ozono” son los elementos que más preocupan en términos de salud, concluyó Saldiva.

Fuente: http://www.tierramerica.info/nota.php?lang=esp&idnews=3540

Descubren cinco nuevas especies de ranas en Yasuní, en selva amazónica de Ecuador


QUITO, Ecuador (EFE).- La Pontificia Universidad Católica de Ecuador (PUCE) anunció hoy el descubrimiento de cinco nuevas especies de ranas en el Parque Nacional Yasuní, una de las reservas de mayor concentración de biodiversidad del mundo, situada en la selva amazónica del país.

Un equipo de científicos de la PUCE halló las especies tras dos años de investigación en el Yasuní, en el noreste de Ecuador, en el marco de un proyecto cofinanciado por la gubernamental Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Cenacyt).

El estudio reveló que en la reserva natural habitan dos especies de ranas "termiteras", otras dos "arborícolas" y una "nodriza", que no habían sido registradas por la ciencia.

El Museo de Zoología de la PUCE, que impulsa el estudio genético de especies animales, indicó que este tipo de investigación es importante porque permite diferenciar con exactitud a cada especie y ampliar los registros de biodiversidad del Parque Yasuní.

Los científicos estudiaron una zona privilegiada y bien conservada de la selva, cercana al denominado "Bloque 16" de reservas petroleras, que se la investiga desde 1994 y donde la PUCE dispone de un Laboratorio de Biología Molecular.

La investigación supuso la recolección de especímenes, la grabación de sus croares y el registro fotográfico de sus hábitats, señala un reporte informativo del estudio revelado hoy.

Con el apoyo de tecnología de última generación, los biólogos efectuaron estudios y análisis genéticos de las muestras para confirmar los descubrimientos.

El informe precisa las características de tres de las cinco nuevas especies de ranas descubiertas en el Yasuní.

Una de ellas ha sido bautizada como "Hynolaxus yasuní", de unos 2,5 centímetros de largo, de la variedad "nodriza", cuyo macho suele llevar en su espalda entre 10 y 15 renacuajos, que los recoge de hojas, donde la madre los deja como huevos.

El "buen padre" lleva a los renacuajos al agua, donde tienen mejores condiciones para desarrollarse, precisa el informe al señalar que en Ecuador hay 27 especies de ranas "nodriza".

Otro descubrimiento corresponde a un tipo de rana "arborícola", de ojos saltones y del género "Hypsiboas", que habita en pastizales y helechos de la zona. En Ecuador existen once variedades de este tipo de anfibios de cuerpos estilizados y que yacen en las siluetas de los árboles.

Una tercera nueva especie del género "Engypstomos" o "devoradoras de termitas", nocturnas y de tres centímetros de largo, se caracteriza por su color marrón con puntos rojos, que se suele confundir con la hojarasca, donde habita.

En el Yasuní se han encontrado dos nuevas especies de estas "ranas termiteras", que se sumarán a otra más registrada en Ecuador.

El informe precisa que el país tiene registradas hasta el momento 472 especies de anfibios, estadística que crece con cada descubrimiento, pero que es susceptible a variar debido a las amenazas de extinción sobre varias especies.

El Parque Nacional Yasuní es una de las zonas más biodiversas del mundo y en uno de sus vértices se ha descubierto un gran yacimiento petrolero, conocido como Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT).

El Gobierno de Ecuador ha lanzado a la comunidad internacional una propuesta para dejar bajo tierra la reserva petrolera y no explotarla, para conservar el medio ambiente y la biodiversidad del Yasuní.

A cambio, Ecuador exige una compensación de al menos la mitad de los recursos que le supondrían la explotación del campo petrolero, que podría producir crudo por un valor total de siete mil millones de dólares.

Además, la iniciativa ecuatoriana Yasuní-ITT pretende evitar la emisión de más de 400 millones de toneladas de dióxido de carbono, que supondría el uso de los combustibles fósiles obtenidos de la explotación del crudo.

De momento, Ecuador negocia la financiación de un fideicomiso, con aportes internacionales, para llevar adelante el proyecto Yasuní-ITT.


Fuente: http://es.noticias.yahoo.com/9/20100217/tsc-descubren-cinco-nuevas-especies-de-r-23e7ce8.html

Corrupción forestal reverdece en Honduras


15 de febrero de 2010


El recurso natural más valioso de Honduras, sus bosques, se pierden sin remedio en el corrupto negocio maderero.

TEGUCIGALPA, Honduras (Tierramérica).- Los efectos del cambio climático tienen en Honduras un cómplice local: la destrucción del bosque por la explotación maderera ilegal, que datos oficiales sitúan en 86.000 hectáreas respecto del área original.

Ochenta por ciento del territorio hondureño está considerado de vocación forestal y 50 por ciento está cubierto de bosques.

Reportes estatales indican que los bosques son el recurso natural renovable más valioso para el desarrollo hondureño, que podría generar más de 25 por ciento del producto interno bruto (PIB), estimado en 12.700 millones de dólares tras la crisis derivada del golpe de Estado del 28 de junio.

Pero de momento el aporte del rubro forestal es de apenas cinco por ciento del PIB.

El deterioro forestal tiene cuatro causas: los cambios en el uso del suelo, el consumo de leña, los incendios y la tala ilegal, según un informe del Monitoreo Forestal Independiente del estatal Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (ombudsman).

Aunque no existen cifras sobre el trasiego ilegal de madera, se calcula que a diario se mueven por el territorio nacional, en promedio, entre 80 y 100 “rastras” (contenedores remolcados por camiones), en particular procedentes del nororiental departamento de Olancho, uno de los más deforestados del país.

El consumo anual de leña alcanza a unos seis millones de metros cúbicos, 70 por ciento de los cuales provienen de los bosques latifoliados (árboles de hoja ancha y madera dura). La leña es una fuente esencial de energía para el país, y la única para buena parte de la población rural.

Según el ombudsman Ramón Custodio, se registra una suerte de “blanqueo forestal” en el que la actividad legal y la ilegal son “los extremos de un espectro donde la madera es legalizada utilizando diversos mecanismos”.

Estos mecanismos, dijo Custodio a Tierramérica, van desde corte o aprovechamiento, transporte, comercialización, industrialización o tráfico ilegal de productos o subproductos forestales; apropiación de áreas públicas a través de la deforestación, rondas o actividades agropecuarias, entre otras.

La tala ilegal es un fenómeno “que enriquece al corrupto y empobrece al pueblo”, además de contribuir a la destrucción de los bosques con repercusiones que van más allá del sector forestal, sostuvo el comisionado.

El Estado hondureño pierde anualmente entre seis y ocho millones de dólares y los municipios alrededor de 1,6 millones por la falta de pago de impuestos del comercio forestal ilegal.

Rigoberto Sandoval, experto en temas forestales, dijo a Tierramérica que la masa boscosa y la rica biodiversidad que existían hasta hace dos décadas en este país “disminuyeron sustancialmente por la falta de políticas claras”.

“Es urgente que el Estado asuma su culpabilidad en no preocuparse por conocer y estudiar la dotación de recursos naturales de la nación. Mientras continúe con la mentalidad de que los fondos para la investigación son un gasto y no una inversión, seguiremos dando palos de ciego en materia ambiental, sin detenernos a pensar que estamos perdiendo las riquezas naturales del país”, advirtió.

“La tala ilegal implica degradación genética y ambiental para algunas especies, sobre todo de aquellas en peligro de extinción”, así como “pérdida de biodiversidad por la reducción de la cobertura forestal”, dijo Sandoval.

El Monitoreo Forestal Independiente señala que esta práctica conlleva más vulnerabilidad ambiental, conflictos sociales y amenazas a la gobernabilidad.

Dentro de las prácticas en las que incurren las mafias del tráfico de madera se incluyen el incumplimiento de la normativa técnica y de las medidas de conservación del suelo, y tratamientos silvícolas para aprovechar un volumen de madera mayor que el autorizado.

El corte de árboles en zonas de protección, como fuentes de agua, la tala fuera de los límites autorizados y el aprovechamiento de mayor volumen que el acreditado, y anomalías en la preparación y aprobación de las ventas de madera, son otras prácticas mediante las cuales se “legaliza” el negocio ilícito.

Fausto Mejía, responsable del Monitoreo Forestal Independiente, señaló casos de uso fraudulento de facturas de madera utilizadas por las industrias, un delito de defraudación al fisco.

También muchas empresas han utilizado documentos ilícitos para usurpar títulos de propiedad, en confabulación con cooperativas forestales y funcionarios públicos, aprovechando áreas diferentes a las del título original, cometiendo delitos como la falsificación.

De los 86 informes realizados en los últimos tres años por el Monitoreo Forestal Independiente, sólo 19 no presentan irregularidades. Los demás han documentado abuso de poder, incumplimiento de la ley, informes técnicos adulterados, manipulación de organizaciones locales para obtener permisos de explotación, tala en áreas protegidas, defraudación fiscal, tala abusiva y complicidad, entre otros.

Las regiones donde más se cometen estos delitos son Olancho, la región atlántica, el norteño departamento de Yoro, los centrales Francisco Morazán y Comayagua y, en menor escala, El Paraíso y el resto de la zona sur.

En Olancho, la ciudad de Juticalpa y la Reserva de Biosfera del Río Plátano son las zonas de mayor corrupción forestal.

Las acciones de monitoreo han permitido identificar abusos y aplicar a veces sanciones, en especial multas, sostuvo Mejía.

Pero en la 15 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se realizó en diciembre en Copenhague, Honduras cobró notoriedad por la escasa efectividad del Estado para frenar estos delitos.


Fuente: http://www.tierramerica.info/nota.php?lang=esp&idnews=3541

Una montaña de problemas electrónicos


23 de febrero de 2010

UXBRIDGE, Canadá (IPS). - Las montañas de peligrosa basura electrónica crecen unos 40 millones de toneladas cada año. En China, India, Brasil y Sudáfrica el crecimiento de esos residuos serán de entre 200 y 500 por ciento en la próxima década, afirma un nuevo estudio.

Ese aumento sólo incluye los restos de televisores, computadoras y teléfonos celulares de uso interno, y no las toneladas de basura electrónica que se exportan a esos países, la mayoría en forma ilegal.

Las ventas de productos electrónicos minoristas han explotado en las economías emergentes, pero no hay capacidad para recoger los restos, reciclar los contenidos tóxicos y convertirlos en materiales valiosos, afirma el reporte "Recycling - from E-Waste to Resources" (Reciclando – De basura electrónica a recursos), publicado el lunes en Bali, Indonesia.

La publicación coincide con una reunión del Convenio de Basilea sobre el Control de Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su Eliminación, que se inició el lunes.

Los restos de los teléfonos móviles serán en 2020 siete veces superiores a los de 2007 en China, y en India 18 veces mayor.

China ya produce 2,3 millones de toneladas, detrás de Estados Unidos, con unos tres millones de toneladas. Y pese a que prohibió la importación de esta basura, China sigue siendo el principal destino de estos residuos procedentes de los países ricos.

"Este informe muestra la urgente necesidad de establecer procesos obligatorios, formales y ambiciosos para recoger y disponer de esta basura en instalaciones amplias y eficientes en China", dijo en Bali el director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Achim Steiner.

"No sólo China afronta este desafío. India, Brasil, México y otros países también viven riesgos ambientales y sanitarios si el reciclaje de estos residuos tóxicos queda en manos del sector informal", dijo Steiner.

No se trata de que no se necesite el desmote manual de los aparatos electrónicos, de hecho es una tarea esencial en muchos casos, sostiene Ruediger Kuehr, de la Universidad de las Naciones Unidas y secretario ejecutivo de la iniciativa Solving the E- Waste Problem (StEP, Resolviendo el problema de la basura electrónica), un consorcio de organizaciones no gubernamentales, industrias y gobiernos.

Pero el desarme manual debe hacerse de modo apropiado, en condiciones ambientales correctas, dijo Kuehr a IPS desde su oficina en Hamburgo, Alemania.

"El reciclaje electrónico es muy complicado, un teléfono puede tener entre 40 y 60 elementos diferentes", sostuvo.

El oro es uno de esos elementos valiosos, y el reciclaje informal que se practica en China e India sólo logra extraer 20 por ciento de ese metal. En total, hay cientos de millones de dólares en los celulares que nunca se recuperan, según Kuehr.

Las sumas trepan rápidamente a miles de millones de dólares de valiosos metales que no se recuperan cuando se consideran los componentes de las baterías.

Explotar y refinar nuevos metales, plata, oro, paladio, cobre y otros, tiene grandes impactos ambientales, como una gran cantidad de gases de efecto invernadero arrojados a la atmósfera, indica el informe. Y algunos materiales se están volviendo escasos y por eso más costosos.

El desarrollo de un sistema nacional sólido de reciclaje es complejo, y sólo a base de financiación y transferencia de tecnología desde el mundo rico no funcionará, según el reporte.

La ausencia de una red amplia de recolección de estos residuos, sumada a la competencia del sector informal de bajo costo ha impedido el desarrollo de modernas plantas para esta actividad.

El informe, realizado en coautoría por la suiza EMPA, Umicore y la Universidad de las Naciones Unidas, todos miembros de StEP, propone facilitar la exportación de porciones de productos, como baterías o paneles de circuitos desde países pequeños hacia las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), procesadoras finales certificadas.

Las fábricas de recuperación de materiales en Europa y América del Norte que pueden extraer casi todos los metales valiosos son muy costosas y necesitan procesar una gran cantidad de residuos electrónicos para ser redituables.

Allí está la oportunidad de dar vuelta la cadena de suministros, con los países en desarrollo desarmando sus productos electrónicos y enviando los materiales para el reciclaje final y recuperación al mundo rico, según Kuehr.

"Recuperar elementos raros y valiosos como el iridio entraña un difícil proceso técnico. El mundo en desarrollo nunca tendrá recursos suficientes para construir sus propias fábricas. Se necesita una solución global", alegó.

Pero hay muchos impedimentos para semejante solución, incluso el hecho de que algunos sectores de varios países están haciendo mucho dinero gracias a la actual ineficiencia, añadió.

La clasificación adecuada del material (¿es una computadora que ya no funciona y debe descartarse o podría ser reparada fácilmente y seguir usándose?) y un acuerdo internacional para establecer permisos son otros grandes obstáculos.

Pero está también la desconfianza sobre las declaraciones de los recicladores, la ausencia de certificación y de certeza de que los países que desmantelan los productos se beneficien al enviarlos a las naciones de la OCDE para su recuperación final.

"Necesitamos un sistema global, pero no tenemos una solución final sobre cómo llevarlo a cabo".

En definitiva, la sociedad mundial necesita avanzar hacia la desmaterialización, donde el reuso domine por completo el reciclaje, que es intensivo en energía y en recursos, aun cuando no sea contaminante, según Kuehr.

La gente que compra computadores o teléfonos quiere en realidad servicios de informática y de comunicaciones, no productos físicos. El camino hacia el futuro es que las empresas posean los productos que ofrecen esos servicios y los actualicen una y otra vez, cerrando el círculo.


Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=94736

El Dakar 2010 no causó daños ambientales en Mendoza (VERGUENZA TENDRIA QUE TENER EL GOBIERNO MENDOCINO)


El secretario de Ambiente de la provincia, Guillermo Carmona, aseguró que el Dakar 2010 no dejó daños ambientales en Mendoza.

“Según los informes que vamos recibiendo de las distintas direcciones de la Secretaría de Medio Ambiente y de los municipios, el Dakar no ha producido daños ambientales significativos”, dijo el funcionario.

“Hasta ahora” –agregó- “no tenemos denunciada ninguna situación puntual que pueda ser calificada como de daño ambiental. En las próximas horas se terminará de hacer un relevamiento en todo el territorio provincial por donde pasó la competencia y vamos a estar la semana que viene brindando un informe detallado a la opinión pública mendocina sobre la realización de la competencia en las cuestiones que tienen que ver con lo ambiental en cada uno de los lugares de la provincia por donde pasó el rally”.

Además, el titular de la cartera de Ambiente destacó que la remediación del 2009 del Rally Dakar viene bien y que se está preparando el terreno para reimplantar la flora autóctona que debe reemplazar a la destruida la temporada anterior.

Fuente: http://www.sitioandino.com.ar/home/noticia.php?noticia_id=191
Escrito por Mario Limeses - Sitio Andino
Sábado, 23 de Enero de 2010